lunes, 22 de febrero de 2010

MALVINAS: PODER Y PETROLEO


Ojo al Cristo que es de Plata!”
George Bernard Shaw, el gran dramaturgo irlandés, predilecto durante varias décadas del público británico, caracterizó con su mordaz estilo al pueblo inglés, adoctrinado históricamente por su clase dirigente. Dijo en una de sus obras:
“Nunca se encontrará un inglés que no tenga razón. Todo lo hace por principios; te guerrea por principios patrióticos, te roba por principios de comercio, te esclaviza por principios imperiales, te oprime por principios de fuerza, sostiene a su rey por principios de lealtad y lo decapita por principios republicanos…”
Aquí encontramos una de las claves que explican la trayectoria del Reino Unido en el concierto internacional
1. Gran Bretaña tiene una histórica tradición imperialista en detrimento de casi todos los pueblos del mundo, desde América hasta el Extremo Oriente; la piratería era amparada por la corona, que compartía el botín, y la expansión se hacía sobre la base de los intereses de las grandes compañía privadas que financiaban guerras y expediciones punitivas.
2. Un ejemplo dramático fueron las dos guerras del opio en 1840 y 1860 para evitar la prohibición al uso de la droga dispuesta por el emperador.
3. Andrew Graham Yooll, escritor y periodista de “The Buenos Aires Herald” sostiene que Inglaterra libró guerras contra Hispanoamérica desde 1763 a la contienda de las Malvinas.
4. A partir del fin de la Segunda Guerra Mundial, se inicia el desguace del imperio victoriano desde la India hasta el Africa, por diversas razones. Sin embargo, Londres se aferra con dientes y uñas a dos islas perdidas en las brumas del Atlántico Sur: ¿por que?. La explicación más evidente y razonable es que el explosivo aumento del precio del petróleo y la disminución de las reservas mundiales, coloca en primera línea de interés a las áreas hasta entonces mantenidas como reserva por los intereses multinacionales. El Mar del Norte salva al Reino Unido de la catástrofe económica y aparece la cuenca austral submarina de la Argentina como perspectiva de enorme interés.
5. En 1979 los conservadores conquistan el gobierno con Margaret Thatcher, con dos aparentes razones para lanzarse a la aventura de asegurar el dominio de las Malvinas, que los laboristas ponían en riesgo con sus largas pero esperanzadoras negociaciones: consolidar su propio prestigio, en su punto más bajo de apoyo en la opinión pública en 1982 , y facilitar al grupo empresario Coalite, en cuyo directorio figuraba su esposo Dennis Thatcher, el control de la zona, donde potencialmente existían reservas de petróleo y gas cuyo valor estimativo rondaba los seis millones de millones de dólares. Cuarenta veces la actual deuda externa argentina.
Esa potencialidad de los yacimientos submarinos del Atlántico Sur era conocida por todos los centros petroleros del mundo, aunque ninguno tenía interés en ponerla sobre el tapete público.
Sin embargo, en las postrimerías del gobierno de Isabel Perón, en septiembre de 1975dos grupos empresarios, uno inglés y otro estadounidense, tomaron contacto con medios argentinos para asociar al país en la explotación de los hidrocarburos, a los que habría que agregar la existencia de importantes campos de nódulos de minerales estratégicos, y en última instancia, por su valor económico, la pesca.
La embajada británica envió dos expertos en negociaciones petroleras, un señor Mc Cluskey, de la British Petroleum y otro, Foster, de la Shell, quienes tomaron contacto a nivel de extrema reserva con exponentes de la dirigencia política, militar, económica y sindical argentina. El embajador organizó una recepción en su domicilio de la calle Gelly y Obes. Asistieron jefes militares que tendrían un papel destacado durante el gobierno de Jorge Rafael Videla, dirigentes políticos del radicalismo y empresarios. Sus nombres llegaron a mi poder entonces, pero no estoy en condiciones de confirmarlos con pruebas tangibles.
Los británicos ofrecieron el traspaso paulatino de la soberanía de las islas a la Argentina a cambio de la constitución de un consorcio para la explotación de los hidrocarburos, constituido por YPF, Shell, British Petroleum y la Anglo Arabian. Los ingleses se reservarían el 30 por ciento de los hidrocarburos extraídos; el restante 70 por ciento sería refinado en nuestro territorio, cuya capacidad de refinación se ampliaría con la construcción de una gran refinería en Río Gallegos.
En esos dias los medios decian sobre la propuesta de los petroleros británicos de levantar una planta para la producción de combustibles líquidos a partir del gas de los yacimientos fueguinos, con una inversión de 1.500 millones de dólares, que daría empleo a 10.000 trabajadores durante la fase de construcción y a 500 que formarían luego la planta permanente.
La oferta sumaba la realización de obras de infraestructura, líneas de crédito para la industria y la apertura del mercado británico para nuestras carnes y cereales. !Toda una tentación!
Pero surgía un obstáculo. Los petroleros estadounidense, encabezados por los magnates tejanos, también estaban al mismo tiempo en Buenos Aires. La misión era encabezada por Juan Yáñez, gerente general de ESSO de la Argentina, por el asesor del Departamento de Estado Roy Rubottons, John Arams, Leopoldo Vincent y George Rubstein o Robstein.
También los americanos hablaron con militares, políticos y empresarios. Pero mientras los ingleses se acercaban al sector “lanussista” de las FF.AA. y al radicalismo, los norteamericanos lo hacían con jefes militares enfrentados con esa línea y un par de ministros de Isabel Perón, cuyos nombres tampoco voy a revelar, pero conozco.
Solamente voy a mencionar a una persona, porque explica mucho de lo que ocurrió después: un entonces desconocido coronel llamado Leopoldo Fortunato Galtieri, cuyo ascenso a la Presidencia de facto apareció muy ligada a los cursos realizados en West Point y la imagen de “general majestuoso” difundida por la prensa yanqui.pero q en realidad era un borrachín empedernido.Evidentemente, era una pieza importante en el juego de ajedrez entre los primos anglosajones.
Estados Unidos, a través de sus contactos, doblaban las ofertas inglesas, aumentaron los porcentajes de utilidades para la Argentina, prometieron apoyo tecnológico para la industria nuclear,
abrir sus mercados a la industria media, otorgar créditos a tasas reducidas y, además, presionar a Inglaterra para que restituyera las Malvinas.
En ese momento Yáñez y Arams fueron secuestrados supuestamente por la organización Montoneros. Liberados pocas horas después, sin sufrir agresiones físicas, fueron forzados por su gobierno a abandonar precipitadamente el país. Trascendió más tarde que habían informado con amplitud de detalles el estado de las negociaciones sobre el petróleo. Con el tiempo tomó cuerpo la versión de que el secuestro fue hecho por un grupo contratado por el servicio de inteligencia ingles y nada habian tenido que ver montoneros, al mejor estilo James Bond, Londres le dobló la mano al Departamento de Estado y a la CIA..
Comprendo que todo esto suena a política-ficción, pero la lucha por el poder mundial se disputa a niveles inalcanzables para la percepción del hombre común. A veces la realidad supera hasta el infinito a la misma imaginación.
En 1986 tuve oportunidad de tratar a un militar belga, el coronel Pierre Du Perry. Había sido integrante del Estado Mayor del Ejército de Katanga, una región del Congo que se había separado del país, a instancias de los intereses europeos empeñados en la explotación del oro y los diamantes.
Yerno del presidente del poderoso grupo Uniòn Minière Belge, e interesado en traducir al francés mi libro sobre Malvinas, Du Perry me hizo conocer los términos de un acuerdo secreto pactado entre la Unión Soviética y Gran Bretaña, conocido como “Entendimiento Oppenheimer”. El grupo Oppenheimer es el cartel anglo-suizo-norteamericano que controlaba el oro y los diamantes de Sudáfrica, minerales que tenían su otro gran productor en la Unión Soviética. Desde hacía años ingleses y soviéticos controlaban de común acuerdo el mercado internacional del oro y los diamantes; se sumaba a ellos el del cromo, mineral estratégico de vital importancia.
Nos estamos ubicando al promediar la década de los años 70, cuando el avance estratégico soviético, desde Cuba, hasta China, pasando por Medio Oriente y los puntos más sensibles de la geografía africana, parecía tender un cerco sobre los Estados Unidos.
El tratado secreto, modelo de pragmatismo de ambas partes, establecía según mi informante:
• Moscú acordaba garantías a los intereses económicos occidentales de que no peligraría la propiedad de los yacimientos sudafricanos de oro, diamantes y cromo.
• Londres reconocía el Cono Sur africano como eventual “esfera de influencia” rusa.
• Moscú, a su vez, reconocía como “esfera de influencia” inglesa la América del Sur.
Casualidad o no, Moscú se abstuvo de votar en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuando se trató el conflicto de las Malvinas, en contra de su tradición de enfrentar a Occidente en todos los litigios, sin importar demasiado la legitimidad democrática de los gobiernos involucrados. No olvidemos que durante el gobierno de Roberto Viola, sucesor de Videla, llegó a la Argentina una misión militar soviética y hubo un sugestivo intercambio de condecoraciones.
La implosión del inviable imperio soviético modificó este panorama estratégico con el correr de los años, pero la realidad de entonces torna, por lo menos verosímil, la confidencia de Du Perry y explica muchas cosas. Como que actualmente los grupos británicos (ingleses, canadienses. australianos) dominen prácticamente la gran minería de la Argentina y del Brasil, tanto en minerales tradicionales como en los llamados estratégicos. Estados Unidos perdió terreno, al menos temporalmente.
Analicemos la acción desplegado por los gobiernos de Londres y Buenos Aires a poco de anunciarse el envío de la Task Force, inglesa – más de 25.000 hombres y un centenar de buques, incluyendo dos portaaviones, un submarino nuclear, destructores y fragatas – rumbo al Atlántico Sur.
El antes mencionado almirante estadounidense Harry Train, durante una conferencia dada en la Escuela de Guerra Naval argentina el 26 de noviembre de 1986, sostuvo:
“Entre el 2 de Abril y el hundimiento del Belgrano, el 2 de Mayo de 1982, las autoridades argentinas actuaron en la convicción de que estaban envueltas en el manejo de una crisis diplomática. Los británicos lo hicieron en la convicción de que estaban en guerra.”
En esta diferente apreciación del conflicto reside una de las claves de la derrota argentina. Las autoridades de la Junta Militar no tomaron las medidas que hubieran volcado a su favor el escenario estratégico. No aprovecharon la oportunidad para emplear buques de carga en el transporte de artillería pesada y helicópteros para sus combatientes y equipo para prolongar la pista de Puerto Argentino a fin de que pudieran operar los A-4 y los Mirage desde el archipiélago.
La presencia de aviones en tierra sumada, tal vez, a la del crucero General Belgrano, convertido en emplazamiento de artillería de largo alcance, hubiera impedido el martilleo constante de las fragatas ingleses sobre las líneas argentinas.
Para algunos analistas, el gobierno militar, cortejado por los petroleros tejanos que aseguraban contar con el apoyo de Washington, estaba convencido de que la presión norteamericana obligaría, finalmente a Londres a aceptar una solución diplomáticas que respetara los intereses de las partes.
Se planteó una política de “legítima defensa”, a partir del primer incidente en las islas Georgias, en que Gran Bretaña apeló a la fuerza para impedir la permanencia de los trabajadores argentinos contratados por el chatarrero David Davidoff para desmantelar viejas estructuras de las abandonadas estaciones de caza de ballenas. Davidoff había firmado un contrato con el gobierno de Londres para efectuar esas tareas.
Todo señala que el pretexto de que el campamento de civiles había ostentado una bandera argentina en el lugar, hecho que no representaba ningún riesgo como eventual antecedentes jurídico en la disputa de soberanía, formó parte de la estrategia de Thatcher para escalar el conflicto hasta desencadenar una guerra perfectamente planeada.
¿Por cual razón?. Porque la posición jurídica de la Argentina en el seno de las Naciones Unidas era de indiscutible fortaleza, a punto tal de que había pocas dudas en el contexto internacional de que, finalmente Inglaterra aceptaría negociar la restitución de la soberanía. Ante la fragilidad de la diplomacia. sólo restaba provocar un acto de fuerza, embretar a los militares de Buenos Aires en una trampa de la que no pudieran escapar impunemente.
Al zarpar la flota hacia las Georgias, a Buenos Aires le quedaba una sola opción: abandonar el campo y aceptar las condiciones de la “expedición punitiva” o hacer pie en Malvinas sin derramar sangre inglesa y así crear las condiciones morales para una negociación ante los ojos del mundo.
La operación del 2 de Abril, comandada por el almirante Carlos Büserr, fue impecable. Setenta buzos tácticos argentinos desarmaron a la guarnición de medio centenar de Royal Marines y abrió las puertas a la guarnición de desembarco.
Margaret Thatcher buscó permanentemente la guerra. Y lo logró cuando, en una decisión que ha sido calificada por muchos juristas como “crimen de guerra”, ordenó hundir por el submarino nuclear “Conqueror” al crucero “General Belgrano”, fuera de la zona de exclusión de 200 millas, arbitrariamente fijada por su gobierno para las naves y aviones argentinos, cuando navegaba, con todas las luces encendidas, rumbo a Tierra del Fuego, convencido de estar al abrigo de todo ataque.
Todo indica que lo hizo urgida por la presión de las Naciones Unidas, cuando la mediación del presidente del Perú. Belaunde Terry, la acorralaba para aceptar una salida pacífica.
El parlamentario escocés Tam Dalyell, laborista, lanzó una dramática acusación desde su banca:
“El cargo concreto es que la Primer Ministro, fría y deliberadamente, dio la orden de hundir el crucero “General Belgrano”, a sabiendas de que una paz honorable estaba a punto de lograrse, y con la esperanza de que los torpedos del submarino hundieran el plan de paz peruano que ofrecía dicha posibilidad”
Es más, Dalyell también afirmó contar con pruebas de que antes de la invasión argentina Gran Bretaña realizaba aprestos de guerra.
Dos días después de la dolorosa pérdida de vidas argentinas en el mar, los ingleses recibieron una contundente réplica: la aviación argentina hundió el crucero “Sheffield”. Londres, dijo un testigo presencial, se paralizó al difundirse la noticia. La guerra no iba a ser un paseo.
¿Pudo la Argentina ganar una guerra contra Gran Bretaña? La respuesta es no, si por tal consideramos un conflicto bélico extendido en el tiempo. ¿Pudo la Argentina derrotar a la flota inglesa en Malvinas, con lo cual era muy probable el derrumbe político de Mrs Thatcher y su reemplazo por un gobierno laborista que posibilitara una equitativa solución del histórico litigio?. En este caso la respuesta es sí. La importancia de las bajas experimentadas por la Task Force, el comienzo del invierno y los problemas de reequipamiento que experimentada el almirante Woodward, comandante en jefe de la flota incursora, así lo hacen suponer.
Queda, tal vez, una pregunta por satisfacer. Si los intereses de los petroleros tejanos movilizaron a buena parte del gobierno de Ronald Reagan a asociarse con la Argentina para explotar los hidrocarburos de su plataforma continental submarina, ¿por qué, en definitiva, Estados Unidos terminó por abrir los arsenales de la NATO para proveer de armas de avanzada tecnología a Inglaterra – misiles aire-aire Sidewinder de última generación, misiles antiradar para atacar a las baterías antiaéreas argentina y las bombas guiadas por laser Pavewy II de alta precisión – además de combustible y buques-taller que emparcharon los buques averiados para mantenerlos a flote?
Por Sergio Cerón y enviado por PAULA ANTA ZARZA
Pasado casi 30 años Inglaterra vuelve por el petroleo en la zona y en Argentina cuenta con aliados que estan mas interesados en defender sus intereses(clarin, la nacion, oposicion) que los intereses del pais, son aliados que llegan a comparar a un gobierno democratico con una dictadura militar, dictadura que apoyaron y de la que sacaron buenos reditos(por ej. papel prensa), esos aliados de los ingleses solo quieren la caida del gobierno para no perder sus privilegios o ir presos por el robo de bebes.
BETO MARTINEZ

la logica opositora, recibido de Vicko Hachem

Los desplazados por la soja y la minería


Cinco millones de hectáreas en disputa y 600 mil personas afectadas en el noroeste del país.
El modelo agropecuario y la minería que comenzó a instalarse en el país a fines de la década pasada afectaron a campesinos pobres y pueblos originarios, un sector silenciado y ubicado en las antípodas de la Mesa de Enlace.
Una superficie y población que equivalen a la provincia de Jujuy son las que se encuentran afectadas por conflictos.
Por Darío Aranda
A medida que avanzan en el país las distintas industrias extractivas (petróleo, minería, monocultivos industriales) se incrementan como respuesta la organización de las comunidades rurales y pequeños pueblos, que resisten el avance empresarial. Un relevamiento de conflictos territoriales y ambientales sobre seis provincias del noreste argentino confirma esta situación, cuantifica la magnitud del fenómeno y aporta datos inéditos: cinco millones de hectáreas en disputa, casi 600 mil personas afectadas y confirma que el sector privado y estatal son los principales opositores a los campesinos e indígenas, un espectro rural silenciado y ubicado en las antípodas de la Mesa de Enlace. El trabajo, que coincide con otro realizado por la Cátedra Unesco de Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) reveló que la mayor conflictividad comenzó en la década del ’90, de la mano del avance de la soja sobre el norte del país.

“Conflictos sobre tenencia de la tierra y medioambiente en la región del Chaco argentino” es el título del relevamiento de la Red Agroforestal Chaco Argentina (Redaf), integrada por un colectivo de organizaciones, académicos y técnicos de distintas disciplinas. Identificaron 120 conflictos, de los cuales ya fueron procesados hasta el momento 52 casos (el 43 por ciento). Los datos son contundentes: 600 mil personas, mayoritariamente campesinos e indígenas, de las provincias de Salta, Formosa, Santiago del Estero, Chaco, Córdoba y norte de Santa Fe están afectadas por conflictos territoriales y ambientales.
“Una superficie y población que prácticamente equivalen a la provincia de Jujuy son las que actualmente se encuentran afectadas por conflictos de tierra o medioambiente en la región chaqueña argentina”, compara el informe y destaca que más de la mitad de los conflictos (63 por ciento) comenzaron a partir de 2000, época en que se inició la expansión de la frontera agropecuaria en el noreste argentino. También subraya que en el 95 por ciento de los conflictos tienen protagonismo organizaciones de base y la articulación de comunidades.
La región del Chaco Americano (incluye norte argentino y zonas de Paraguay y Bolivia) es, luego del Amazonas, el área más rica en biodiversidad. También es la zona con los índices de pobreza más altos del país. Las familias campesinas e indígenas enfrentan en sus conflictos al Estado (52 por ciento), empresas y personas físicas (44 por ciento), Estado junto a empresas juntas, ONG e iglesias (cuatro por ciento).
La gran mayoría (70 por ciento) de las familias y comunidades afectadas responsabilizan al Estado por su situación de conflicto, sobre todo por la falta de títulos de propiedad, donde los afectados sienten falta de voluntad política o negligencia y demoras de parte de la dirigencia para resolver la situación. También cargan contra el Poder Judicial, que en la opinión de los afectados realiza una interpretación sesgada del Código Civil, que suele favorecer a quien tiene los dudosos títulos de propiedad y no a quienes tienen la posesión de las tierras.
“En los últimos años amplias zonas del NEA y NOA se sumaron a la producción de oleaginosas, especialmente soja, y fueron incorporadas de este modo al esquema modernizante de agricultura pampeana. Para lo cual se arrasaron decenas de miles de hectáreas de monte, se eliminaron cultivos tradicionales, se cambió el destino de terrenos dedicados a la ganadería y se modificó la estructura de tenencia de la tierra”, afirma el relevamiento y destaca que “la modernización agrícola agravó el deterioro de los ecosistemas, empeoró las condiciones de vida y aceleró las migraciones de pequeños productores”.
Se identificaron 14 casos de conflictos ambientales, de los cuales el 72 por ciento se iniciaron a partir de 2000. El 36 por ciento se debe a deforestación (para realizar obras de infraestructura o habilitar campos para siembra), el 29 por ciento por contaminación (uso de agrotóxicos, desechos industriales y canales que provocan deterioro del medioambiente), el 14 por ciento a obras de infraestructura y el otro 14 por ciento son preventivos (por amenazas de contaminación y deforestación).
Las contrapartes en las disputas ambientales son el Estado (79 por ciento) y empresas (21 por ciento). A diferencia de los conflictos de tierra, los conflictos ambientales afectan a la población en general, no sólo a criollos y aborígenes.
El informe resalta los casos de conflictos medioambientales causados por obras públicas. Aunque no son la causa mayoritaria, afectan a ecosistemas importantes de la región: Bañado la Estrella, en Formosa, y los Bajos Submeridionales, en Santa Fe, que involucran extensas superficies y gran cantidad de población. “Las obras provocan cambios en su dinámica natural, inundaciones, sequías, desertificación, deforestación y pérdida de biodiversidad”, explica.
El relevamiento de la Redaf señala la existencia de dos factores que imposibilitan las políticas de desarrollo de las comunidades campesinas e indígenas: la precariedad en la tenencia de la tierra y los daños ambientales provocados por la acelerada expansión de la frontera agrícola. El trabajo recuerda que en Argentina el 80 por ciento de la población vive en ciudades de más de 100.000 habitantes y asegura que “no hay voluntad política o no se visualizan políticas públicas” que consideren la permanencia de la población rural en sus tierras.

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Misión a seis provincias

Para la investigación fueron visitadas seis provincias (Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Catamarca, Mendoza y Córdoba), se realizaron 55 entrevistas y llevó dos años de trabajo de un equipo multidisciplinario de profesionales. Con 187 páginas repletas de datos, testimonios, investigaciones de otras instituciones y entrecruzamiento de datos, contó con el apoyo local del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI-Vía Campesina), de miembros de la Unión de Asambleas Ciudadanas (UAC) y fue presentado en Ginebra (Suiza) durante el 12º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.
La Cátedra Unesco de Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) comenzó en 1996 luego de una acuerdo entre Unesco y la UPC. En la última década se transformó en una referencia en lo que respecta a derechos humanos, ambiente y economía. También participaron de la elaboración de la investigación las organizaciones Educación para la Acción Crítica, el Grupo de Cooperación del Campus de Terrassa y el Grupo de Investigación en Derechos Humanos y Sostenibilidad. Colaboró la Asociación Catalana de Ingeniería Sin Fronteras y apoyó el Departamento del Interior de Cataluña.
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domingo, 21 de febrero de 2010

Ante las expresiones de Ávila Oyarbide estudiará el nexo entre las escuchas y Clarín


Indicó que estudiará lo expresado en la denuncia del empresario que acu­sa al Gru­po y a TyC Sports por las es­cu­chas te­le­fó­ni­cas de las que fue víc­ti­ma. La acusación alcanza al propio jefe de la Metropolitana, Eugenio BurzacoEl juez Norberto Oyarbide explicó que va a "examinar con cuidado" lo expresado la denuncia del empresario Juan Carlos Ávila que acu­sa al Gru­po Cla­rín y a su sub­si­dia­ria TyC Sports por las es­cu­chas te­le­fó­ni­cas de las que fue víc­ti­ma.

Según publicó hoy el Buenos Aires Económico, Ávi­la de­ci­dió pre­sen­tar­se an­te el juz­ga­do de Oyar­bi­de cuan­do se en­te­ró por la pren­sa de que exis­tían lla­ma­das en­tre el ac­tual je­fe de la cues­tio­na­da Po­li­cía Me­tro­po­li­ta­na, Eu­ge­nio Bur­za­co, y su pre­de­ce­sor en el car­go, el aho­ra de­te­ni­do ex co­mi­sa­rio Jor­ge “Fi­no” Pa­la­cios.

En su de­cla­ra­ción, Ávi­la afir­mó que “tie­ne ra­zo­nes fun­da­das pa­ra creer que las es­cu­chas pro­ve­nían del Gru­po Cla­rín y TyC”, cu­yo CEO es Ale­jan­dro Bur­za­co, el her­ma­no de Eu­ge­nio.

Ávi­la es­tá con­ven­ci­do de que el mó­vil del es­pio­na­je fue ob­te­ner in­for­ma­ción so­bre sus con­tac­tos con el ti­tu­lar de la AFA Ju­lio Gron­do­na por el con­tra­to pa­ra la te­le­vi­sa­ción del fút­bol, que has­ta el 2009 es­ta­ba en ma­nos de la so­cie­dad.

El matutino expresa que otra evi­den­cia que abo­na la teo­ría de Ávi­la so­bre la res­pon­sa­bi­li­dad del Gru­po Cla­rín es que de los en­tre­cru­za­mien­tos te­le­fó­ni­cos se de­tec­ta­ron cin­co lla­ma­dos del es­pía Ci­ro Ja­mes al ce­lu­lar de Sil­via Faj­re, la es­po­sa de Ri­car­do Kirsch­baum, edi­tor ge­ne­ral del dia­rio Cla­rín y ex se­cre­ta­ria de Cul­tu­ra del go­bier­no de Jor­ge Te­ler­man. Esos lla­ma­dos se efec­tua­ron el 26 de agos­to del 2006 y los días 21, 22, 24 y 25 de sep­tiem­bre de 2009.

En otro orden, el juez Oyarbide explicó que aguarda "con tranquilidad una resolución favorable" del Consejo de la Magistratura que lo citó para pedirle explicaciones en el marco de la causa por la Mafia de los Medicamentos. "Todo el trabajo realizado fue corroborada por Casación Penal", comentó el magistrado.

Nelson Mandela, 46664 Pájaros de libertad


En el atardecer del 2 de febrero de 1990, pudo respirar de nuevo a corazón abierto, después de haber sufrido 27 años de cárcel, acusado de ser Inocente. Nelson Mandela comenzó por tratar de cambiar su aldea para poder cambiar el mundo (Gandhi dixit). Había empeñado su vida en la lucha contra el apartheid, que segregaba a la población negra de Sudáfrica y la obligaba a vivir de manera infrahumana. Por cierto que para aquel régimen discriminatorio esto fue suficiente para considerarlo un «terrorista».


La respuesta del gobierno sudafricano ―hambriento de injusticia y de la mano de la CIA yanqui― al intento ininterrumpido y heroico de terminar con la exclusión, fue una cifra. Una cifra atroz. 46664. 46664 fue el número de prisionero que selló a Mandela tras las rejas, primero en la mazmorra de Robben Island y luego en la de Pollsmoor. Pero también fueron 46664 las palomas que surcaron el cielo hace veinte años, el día de la liberación del pájaro de la libertad, el 2 de febrero de 1990. Mandela había abierto sus ojos a la vida el 18 de julio de 1918 en Umtata, Sudáfrica, hijo del jefe de la tribu de los Tembu, quien lo bautizó Rolihlahla. Después de la educación primaria en una escuela de misioneros británicos, hizo el bachillerato en artes y luego la carrera de abogado. A los 24 años se inició en la política, durante su tiempo estudiantil en Johannesburgo y se incorporó al Congreso Nacional Africano. (ANC). Desde allí, con otros jóvenes, se dio a la tarea de rescatar de la exclusión a millones de trabajadores casi esclavos, a campesinos de zonas rurales y a profesionales. Portar sangre negra en las venas, era ―y es, aún― un estigma y una condena, para un mundo sin piedad. Pero nuestro hombre soñaba con la emancipación. Mandela ama la música de Händel y de Tchaikovski y su vida inspiró a no pocos músicos, que convirtieron su itinerario de piel negra y albas interiores, en canción. Él ama la escritura, los libros y el cine: su propia historia fue llevada a la pantalla, en «Invictus», flamante filme de Clint Eastwood, protagonizado por Morgan Freeman y Matt Damon. Ama los atardeceres, amó a sus tres esposas, con la última de las cuales ― Graça Machel― se casó cuando tenía 80 años. «Quiero al ser humano. Es un símbolo, no un santo», dijo ella de su marido. Sí. Mandela es un ícono de la paz y de la entereza para enfrentar la adversidad, y un emblema de la resistencia ante la menor posibilidad de renunciar a sus principios, aunque eso lo haya sumido en más y más años de prisión.

Pájaros del amor «En prisión uno está frente a frente con el paso del tiempo. No hay nada más aterrador», había escrito Mandela en su celda, que es hoy un sitio de atracción turística. ¿El morbo no tiene límites, como parece tenerlos la memoria? Después de los primeros años de prisión, nuestro hombre no era para los jóvenes, más que una referencia, un recuerdo vago, sólo una mención. La conciencia pública no guardaba con interés su nombre ni su lucha: era un candidato para el olvido. Pero estaba Winnie. Winnie fue su segunda esposa, después de Evelyn ―su amor de juventud― con la cual estuvo casado en el período 1944-1950 y con quien tuvo cuatro hijos. A Winnie, una trabajadora social ―un huracán de pasión― la desposó en 1958 y la pareja tuvo dos bebés. Inteligente, bella, infatigable, tomó la antorcha, a pesar del odio y las persecuciones de la policía. Fue varias veces arrestada, se convirtió en un símbolo de la resistencia y fue conocida entre la población negra, como Madre de la Nación. Fue tal su fuerza y tan potentes sus convicciones que, con el tiempo, surgió como una figura en sí misma, más allá de Mandela. Se separaron en 1996. La pasionaria sudafricana se habría rodeado de un grupo violento, en resistencia por la cárcel de su amado, y por las masacres con que el Poder causaba millares de muertos; la cometida en Soweto, es un «ejemplo» del horror que el hombre puede causar al hombre. El grupo de Winnie fue implicado en acusaciones de asesinato, secuestro y violación; y ella misma, en 1991fue juzgada por el supuesto asesinato de un escolar. No fue condenada. El hombre de los pájaros de libertad la acompañó en todo momento, pero luego ambos anunciaron el fin del matrimonio. Fue entonces Zinzi, una de las hijas el matrimonio, quien escoltó y representó muchas veces a su padre en el extranjero. Él había sido elegido presidente de su país en 1994, cargo que mantuvo hasta 1999.

Pájaro de la paz «Siempre he atesorado el ideal de una sociedad libre y democrática, en la que las personas puedan vivir juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal para el que he vivido. Es un ideal por el que espero vivir, y si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir». Con esta declaración de principios, Nelson Mandela cerró su alegato ante la justicia en 1961. Las supuestas «causas» de su detención y acusación de alta traición, había sido su resistencia frente al apartheid. Con aquellas palabras, desafiaba al Tribunal a condenarlo a la pena de muerte. El público lloraba en los palcos; las Naciones Unidas habían impuesto sanciones contra Sudáfrica y la resistencia contra la ignominia era cada vez mayor, pero el líder sostuvo en palabras la actitud de toda una vida, con la serenidad de la verdad, con esos valores que lo mantuvieron erguido, cuando todo zozobraba. Y siguió ese camino. En 1985, cuando llevaba 25 años de cárcel, resultaba una molestia para el gobierno sudafricano, a causa de la presión internacional. Entonces, le ofreció la liberación, con ciertas condiciones. Entonces, Mandela ―a través de una carta que leyó su hija Zini― esgrimió de nuevo su esencia incorruptible. Rechazó dejar las rejas, hasta que toda la población negra alcanzara sus derechos.

Fue una conducta que le valió cinco años más de prisión. En 1988, en el estadio Wembley de Londres, miles más miles de personas celebraron su setenta cumpleaños, en un concierto que vieron millones de personas en todo el mundo. «Te saludamos Nelson Mandela. Y queremos verte a ti y a los otros prisioneros políticos en libertad», bramó la voz del cantante Harry Belafonte y su voz estremeció al Poder. El día del vuelo de las 46664 palomas, cuando las calles recuperaron los pasos del hombre de piel azabache para transitar la libertad, él habló de reconciliación. ¿Reconciliación con el opresor? Mandela explicó la necesidad de evitar una masacre: «si no, la única sangre que correría sería la del hombre negro», sentenció. Es curioso, el líder había dicho siempre que el enemigo era la supremacía blanca y, sin embargo, hasta el blanquísimo ex-presidente Pik W. Botha, uno de los responsables de sus 27 años de cárcel, pensó que su víctima era la única esperanza hacia una salida pacífica. En 1948, el Partido Nacional había ganado las elecciones, donde sólo los blancos tenían permitido votar, y empezó a instalar el apartheid. Y casi hasta los finales del siglo XX, el Poder en Sudáfrica provino de ese partido y de la Iglesia Reformista Holandesa. En aquel año, entre otros códigos que deberían ser extraños a la naturaleza humana, se establecieron una serie de normas, como la Ley de Clasificación Racial, la Ley de Matrimonios mixtos, que prohibía las uniones entre personas de diferentes razas y la Ley de Áreas, que confinaba a los negros a vivir en zonas delimitadas. Por cierto, estos horrores no existen ya, en la evidencia cotidiana, sino disfrazados de democracia; y hay otros horrores: siempre hay más. ¿Pudo Mandela cambiar su aldea, su África del Sud? ¿La idea de reconciliación fue una idea o es una realidad? Todo parece indicar que fue sólo un sueño. Este hombre ejemplar dejó un surco; él es una huella y una antorcha, pero la historia enseña que tratar de negociar con el enemigo en el Poder, aunque sea con la más sana intención, sólo lleva al influencismo. A creer que, dentro de las filas del enemigo, se podrá influenciar, sin pensar que siempre es el enemigo quien decide sobre la vida de las personas. Hoy gobierna Jacob Zuma, negro y en representación de negros y mestizos. Pero, ¿gobierna para los excluidos, por la justicia y la igualdad, tan caros a Mandela?

¿Pájaros libres? En 2004 Nelson Mandela se retiró de la vida pública. «No me llamen, yo los llamaré», dijo. De cualquier manera, continúa trabajando por la paz, como gran estadista y se dedica muy especialmente a combatir el SIDA, desde hace mucho; su hijo ― Makgatho― murió a causa de esa enfermedad en 2005, a los 54 años, y son más del 20% las personas que la padecen en las tierras sudafricanas. Hoy, a pesar del sacrificio de 27 años de prisión de Mandiba― así lo llaman, con ese título honorario que daban los ancianos de su tribu― el dolor recorre los senderos de su país. La pobreza aumenta en progresión geométrica, según las cifras oficiales hay un 26% de desempleados, que en realidad es del 40%. La lucha contra el apartheid parecía ganada y, de hecho, el apartheid no existe en lo formal; y los adeptos al gobierno, y en particular el Partido Comunista, afirman que están dispuestos a «matar o morir» por Zuma. En los hechos, la clase dirigente es la misma del capitalismo del apartheid. Un hombre de raza negra gobierna, sí. Pero sigue tutelando a una minoría. Más del 43% de la población vive con menos de 22 euros por mes; y ya desde 1994 las tierras están distribuidas con cifras que cuentan la verdadera historia: el 3,6 por ciento de ellas es para los negros; y más del 80% para los blancos. Para mantener el sistema, estas políticas aseguran la perpetuación del capitalismo del apartheid. Dicho sin máscara: garantizan la súper explotación de la población negra y refuerzan los obstáculos para la constitución de una nación unida y soberana. 9855 días de ’prisión, 27 años de 46669 pájaros sin libertad. Y ahora, ¿qué? El carnaval del mundo engaña tanto....(Juan de Dios Peza)

CARTA DEL HIJO DE UNO DE LOS HÉROES DE LA MONEDA


Entre los restos identificados por el Servicio Médico Legal y entregados a sus familiares el 25 de enero, se encontraban los restos de Héctor Ricardo Pincheira Núñez, "Máximo" quién era dirigente del Partido Socialista. El 11 de septiembre del 73, después de asistir a la reunión del Comité Central que se realizó en la empresa ELECMETAL a las 7:00 horas de la mañana para analizar y adoptar resoluciones a raíz del Golpe Militar que se estaba desarrollando, Héctor Pincheira fue a La Moneda. Después de entrevistarse con el Presidente Allende, permaneció en el Palacio, señalando en ese momento que su obligación era quedarse.

CARTA DEL HIJO DE UNO DE LOS HÉROES DE LA MONEDA

Estimados amigos, artistas y colegas

Les escribo para compartir con ustedes un hecho de importancia nacional y de mucho dolor para mi.

Mi padre, Héctor Ricardo Pincheira Núñez, Médico y asesor de Allende, Detenido Desaparecido desde el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973, después del análisis de ADN nuclear realizado, se confirma que fueron encontrados sus restos en el Fuerte Arteaga.

Los detalles son escabrosos, algunos de ustedes conocen la historia, pero finalmente, por duro que sea ésta, es importante descubrir las atrocidades cometidas en dictadura. Es importante hacerlas visible en el panorama político que estamos viviendo.

La información se nos entrego el lunes a los familiares por el equipo investigador de Servicio Médico Legal y el juez Fuentes Belmar. A pesar que a sido publicado en algunos medios, creemos que no ha tenido la cobertura que se merece.

El grupo que estuvo hasta último momento en la Moneda, resistiendo el Golpe, se merece ser tratado como héroes, fue por sus convicciones que permanecieron en la Moneda defendiendo la constitucionalidad.

Como ustedes saben, yo he desarrollado un constante trabajo artístico en relación a esta historia, que también es la mía, de manera velada o explicita, he tratado de hacerla visible, es por esta razón que comparto con ustedes este hecho, si alguno de ustedes cuenta con medios de comunicación, de la índole que sea, se les agradece difundirlo.

Saludos Afectuosos
RESEÑA DE MÁXIMO Y SUS COMPAÑEROS EN MAIL DE CIRCULACIÓN EN LA RED ALLENDISTA

Con mucha emoción he leído, sobre el hallazgo de los restos de "Máximo" y la impactante carta de su hijo, es el dolor y la entereza de todos y cada uno de los chilenos que corrieron la misma suerte bajo la dictadura y los aparatos de tortura y aniquilamiento, esa industria de la muerte, que monto el servicio secreto de Augusto Pinochet..

Se de la entereza y valor, al mantenerse leal a Salvador Allende, en los momentos mas altos y decisivos de la defensa del gobierno de la Unidad Popular en el palacio de La Moneda. Donde mantuvo en alto, la responsabilidad del cargo asignado por el partido socialista, como parte de las funciones de información que asumió en el gobierno. Detenido y trasladado al fatídico Regimiento Tacna, torturado y vejado hasta la saciedad, se que mantuvo gran entereza, ante sus torturadores se que se escucho su voz defendiendo el proceso revolucionario…

Esa actitud, se extendió a todos y cada uno de sus dirigidos quienes combatieron en todas las esferas asignadas: En Tomas Moro, en el Hospital Barros Luco en la zona sur de Santiago, donde un destacamento combatió, junto a la Dirección Central del Partido Socialista (revolucionaria en ese entonces, Nota del editor de G80), con Arnoldo Camus, Exequiel Ponce, entre otros, con los destacamentos militares del partido encabezado por Renato Tata Moreau. Fue el partido socialista y la decisión de parte de la dirección de esa época, que defendieron la dignidad de Chile..

Máximo encabezó los hombres del silencio, varios de ellos cayeron en combate, entre ellos Camilo Concha Carmona, cayó con las armas en la mano en los duros combates de La Legua... hoy desaparecido, no tiene la suerte, su familia de Chillan, como la tiene la familia de Máximo, pero no cabe duda que aparecerá y como todos los caídos reencontrados tendrá un lugar de honor en la historia por el volumen y la estatura de su conducta...

video de la mierda oficialista



PRIMER VIDEO CLIP REALIZADO POR PAJARO soylamierdaoficialista@hotmail .com PORQUE ESTAMOS ORGULLOSOS DE DEFENDER AL GOBIERNO DE CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER. VIDEO REALIZADO CON FOTOS DE "MIERDA...